El diagnóstico es flojera

Tamara | oct 11, 2016

¿Alguna vez has tenido una gran idea? ¿Cuántas veces has apostado a que esa idea tuya merece la pena ser compartida? ¿Te ha pasado que vives tan enamorado de tu proyecto en mente, que te desilusionas cuando no recibes la respuesta que esperabas?

Sabemos que la respuesta a estas preguntas es: “Si”. A todos nos sucede y es realmente frustrante.

Sentimos que tenemos oro molido entre manos, pero tratar de comunicarlo se convierte en tu peor pesadilla. Lo que sucede es que a la hora de innovar, el mundo entero parece no sentir interés en lo que estamos haciendo. ¿Por qué pasa esto?

1. El principal factor que causa este desinterés, es la falta de involucramiento. Resulta que para nadie será tan interesante como para ti, escuchar hasta el último detalle de tu propia historia, de tu gran proyecto.

2. El segundo obstáculo y uno de los más importantes, se ve reflejado directamente en los aspectos culturales que se manifiestan a tu alrededor.

¿A qué nos referimos con esto? Es un hecho que la conducta laboral o la cultura compartida que se vive en cada ambiente o entorno logra permear hasta lograr traspasar cualquier barrera.

En una cultura de flojos, intentar cambiar una actitud o impulsar a alguien a hacer una acción resulta doblemente difícil. El flojo aspira a todo, pero pretende conseguirlo sin realmente hacer nada. No tiene intenciones de ensuciar sus manos y lo que es peor, está completamente dispuesto a presionar, convencer o conseguir a un tercero que se encargue de hacer todo lo que a él le da “flojera”.

¿Sabías que implementar un hábito nuevo en la vida de cualquier persona toma al menos 21 días?

Con esto en mente, pregúntate: ¿Qué tan factible sería, que alguien por decisión propia, cambiara tan solo un hábito de su rutina?

Nuestra tirada no es asustarte, más bien, intentamos advertirte de algo, de lo que con el tiempo y la experiencia comenzarás a darte cuenta. Lo más probable es que tu idea esté estancada en un mercado diagnosticado como: Un mercado con flojera.

Al igual que en un día en el que amaneces y desde el primer instante notas ese sentimiento de pereza que no te permite realizar tus actividades, lo mismo sucede con una cultura que se ha acostumbrado a trabajar bajo un marco de cero motivación sumado a cero ganas. Es probable que aquel día en el que amaneciste adormilado, alguien o algo haya logrado sacarte de tu estado de inmovilidad. Con esto nos referimos a que debes lograr encontrar una estrategia que despierte a una sociedad en pausa.

La flojera se cura haciendo, transformando, es por esto que debes de utilizar las herramientas apropiadas para llamar a tu target y dirigirlo directamente hacia una acción en concreto. Esta llamada debe de ser lo suficientemente agresiva y atractiva como para lograr despertar al más flojo y apático integrante.

Bastará con hacerte estas sencillas preguntas:

  • ¿Tienes la capacidad de poder liderar un equipo de trabajo?
  • ¿Estás comprometido y motivado por tu proyecto?
  • ¿Tienes las competencias necesarias que tu proyecto requiere?
  • ¿Tienes ganas?
  • ¿Dispones del entorno para desarrollar tu potencial?
  • ¿Qué esperas de ti mismo?
  • ¿Dispones de los recursos para hacerlo?

Cuando logres contestar a estas preguntas, deberás de proponerte hacer una estrategia alineada a tus intereses. La estrategia debes hacerla TÚ, pues nadie conoce mejor tu negocio, nadie domina mejor que tú la manera ideal para despertar al usuario.

Una buena estrategia para comenzar, sería que siempre tuvieras en mente, qué fue lo que verdaderamente logró despertarte a ti.

 


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